05 November 2026
Bilbao
El proyecto smartJAN, desarrollado por el grupo de investigación eVIDA de la Universidad de Deusto en colaboración con la empresa Kernet y la Fundación Miranda, ha culminado el desarrollo de un prototipo funcional capaz de identificar la presencia de proteínas LTPs (Lipid Transfer Proteins), una familia de proteínas vegetales que incluye alérgenos capaces de desencadenar reacciones alérgicas graves, especialmente relevantes en el entorno mediterráneo.
La iniciativa, financiada a través del programa Hazitek del Gobierno Vasco, combina la espectroscopía de infrarrojo cercano (NIRS) con algoritmos de procesamiento de señal e inteligencia artificial. Esta tecnología funciona emitiendo una luz sobre el alimento y analizando cómo se refleja, lo que genera una "huella dactilar" espectral que la inteligencia artificial interpreta al instante para determinar si el producto contiene sustancias de riesgo sin necesidad de destruirlo ni llevarlo a un laboratorio.
De la investigación universitaria a la industria alimentaria
El principal objetivo de la investigación ha sido probar la viabilidad técnica para la detección de proteínas alergénicas de la familia LTP, presentes en numerosos alimentos de origen vegetal. Entre ellas destacan Pru p 3, presente principalmente en la piel del melocotón, y Ara h 9, presente en el cacahuete, que han sido objeto de estudio en el proyecto. Begoña García-Zapirain, líder del equipo eVIDA de Deusto, señala que esta tecnología podría tener un campo de aplicación mucho más amplio, ya que en pruebas previas se ha comprobado su eficacia para identificar gluten o la presencia de bacterias en carnes, por lo que el sistema también abre la puerta a la detección temprana de patógenos causantes de intoxicaciones, como la Salmonella.
Tras finalizar la fase inicial con la creación de un prototipo validado, el proyecto se encuentra en disposición de dar el paso a su comercialización. El dispositivo no está pensado para el consumidor final ni para el ámbito doméstico, sino para su integración en los controles de calidad de la industria alimentaria, cadenas de distribución o cocinas colectivas. Una vez completados los protocolos de validación de su fiabilidad, la rapidez del análisis podría facilitar el cribado de alimentos y complementar los métodos analíticos convencionales, contribuyendo a agilizar los controles de calidad y reforzar la seguridad alimentaria.
Colectivos vulnerables
La participación de la Fundación Miranda en el consorcio aporta una dimensión social orientada al cuidado de la salud en adultos mayores de 65 años, un colectivo en el que la prevención de riesgos alimentarios y la atención a necesidades dietéticas específicas adquieren especial relevancia.
Con la fase de investigación ya completada, el siguiente paso para llevar esta herramienta al mercado dependerá del interés industrial para convertir el prototipo en un equipo de control comercializable.
El proyecto smartJAN representa un ejemplo de colaboración entre el ámbito empresarial, el social y el universitario, integrando las capacidades tecnológicas de eVIDA con la experiencia de la empresa tecnológica Kernet y Fundación Miranda para desarrollar soluciones innovadoras orientadas a la salud y el bienestar.
Más información
Foto de Helena Lopes en Pexels.