05 May 2026
Bilbao
La Fundación Ojos del mundo ha organizado en la Universidad de Deusto la exposición fotográfica “Ellas lo ven claro” de la autora maliense Fatoumata Diabaté. Esta muestra se enmarca en un proyecto de Cooperación al Desarrollo que, impulsado y financiado por la Diputación Foral de Bizkaia, dirige una mirada cada vez más destacada hacia el papel de las mujeres y hacia los proyectos que se desarrollan en el continente africano.
En la inauguración, celebrada el 5 de mayo en el claustro y que contó con la presencia del rector de Deusto, Juan José Etxeberria, participaron, además de la artista, la Teniente de Diputada General y Diputada Foral de Empleo, Cohesión Social e Igualdad, Teresa Laespada, quien ha reafirmado que “África es una prioridad” para la Diputación. Actualmente, el 25% de los fondos de Cooperación al Desarrollo de Bizkaia se destinan al continente africano. No podemos mirar hacia otro lado ante la realidad del Sahel, y específicamente de Mali, un país que ocupa el puesto 184 en el Índice de Desarrollo Humano y donde la pobreza tiene, desgraciadamente, rostro de mujer. También allí. No es un hecho puntual. Es una realidad global”, destacó.
La exposición ofrece un itinerario visual de rostros y oficios que revelan la fuerza transformadora de las mujeres en Mopti (Mali). Estas mujeres son el corazón de la economía rural y lideran la mejora de la salud ocular comunitaria, mostrando cómo la prevención visual abre puertas directas a oportunidades educativas y laborales. En la instalación ha colaborado Fundación BilbaoArte, y ha sido comisariada por José Enrique González Muñoz.
La iniciativa no solo busca mostrar la realidad sanitaria, sino que, como explica Miren Rodríguez Barrenetxea, Coordinadora de Ojos del mundo en Euskadi, pretende "reconocer y poner en valor el protagonismo de las mujeres africanas como agentes de cambio, alejándose de estereotipos y ofreciendo una narrativa basada en la dignidad, la capacidad de organización y la transformación social".
La propia Fatoumata Diabaté compartió su experiencia como "ojos" del proyecto en Mopti, un territorio “en el que podemos trabajar gracias a que nuestro equipo allí es cien por cien local puesto que no podemos viajar desde hace muchos años porque no es seguro para nosotros. Situación que se ha agravado en las últimas semanas y que afecta, sustancialmente, al desarrollo del proyecto de Munduko Begiak”.