09 junio 2026
Bilbao
A medida que el mundo se adentra en los últimos cuatro años para el cumplimiento de la Agenda 2030, uno de los mayores desafíos globales sigue siendo cómo canalizar la financiación hacia las comunidades y territorios donde la transformación ocurre en la vida real.
Con este reto estratégico como eje central, el 9 de junio se inaugurado en la Universidad de Deusto el Bilbao Bootcamp II: Escalando y Construyendo Soluciones Territoriales Financiables, un encuentro que congrega a cerca de 200 líderes de gobiernos, instituciones financieras de desarrollo, inversores de impacto, organizaciones filantrópicas, el sistema de las Naciones Unidas y autoridades locales para desbloquear nuevas vías de financiación para el desarrollo sostenible a nivel territorial.
Este foro internacional de tres días (del 9 al 11 de junio) está coorganizado por el Gobierno de España, el Gobierno Vasco, el Fondo Conjunto de las Naciones Unidas para los ODS (UN Joint SDG Fund) y la Coalición Local2030 de Naciones Unidas, cuya secretaría global tiene sede en la capital vizcaína. El objetivo prioritario transformar las prioridades de desarrollo local en proyectos capaces de atraer financiación pública y privada a gran escala.
Ética y desarrollo territorial
En la inauguración, el rector de la Universidad de Deusto, Juan José Etxeberria, ha reivindicado el rol activo de la academia en estas mesas de gobernanza global y flujos de inversión, estructurando su aportación en dos niveles complementarios: la ciencia aplicada y la custodia del sentido ético. En su opinión, “la localización de los ODS no es un detalle técnico; es el reconocimiento de que ninguna meta global se cumple en abstracto. El hambre se combate en una cuenca agraria concreta, la transición verde se decide en una comarca concreta y la dignidad se construye en un barrio concreto".
Ha añadido que "la finanza es siempre un medio, nunca un fin. El dinero no es el objetivo; el objetivo es la vida digna de las personas y la salud del planeta. La eficiencia sin ética es una palanca sin dirección. Toda arquitectura financiera es también una arquitectura de valores". El rector ha evocado además la icónica ría de Bilbao y la Pasarela Pedro Arrupe que conecta el campus con la villa como "la mejor metáfora de lo que venimos a hacer: tender puentes entre la ambición global y la acción local; entre el capital y la comunidad". Discurso íntegro.
El alcalde de Ayuntamiento de Bilbao, Juan Mari Aburto, y el consejero de Hacienda y Finanzas, Noël d’Anjou, también han participado en esta apertura institucional de Bilbao Bootcamp II. Una segunda edición de una iniciativa que consolida y expande con creces los resultados de la fase piloto celebrada en 2025, la cual acompañó a ocho países y logró movilizar 23 millones de dólares en capital catalítico, con una proyección de apalancamiento medio superior a 1:8.
Este año, el encuentro se amplía a 12 países -Camboya, Costa Rica, Côte d’Ivoire, Guatemala, Kenia, Mauritania, México, Mozambique, Senegal, Serbia, Sudáfrica y Tailandia- respaldados por 36 millones de dólares en financiación catalítica y con una movilización prevista de más de 340 millones de dólares, alcanzando una ratio media de apalancamiento de 1:8,5. Dieciséis entidades de las Naciones Unidas participan en la iniciativa, apoyando a los países en el desarrollo de soluciones territoriales financiables alineadas con el Localization Blueprint de Local2030.
Del diseño al compromiso de inversión
El encuentro se desarrollará en tres fases. La primera estará centrada en el diseño de la arquitectura de financiación territorial y en la identificación de mecanismos innovadores de inversión. La segunda permitirá a los equipos nacionales perfeccionar sus propuestas mediante sesiones técnicas y encuentros directos con potenciales financiadores. Finalmente, la tercera jornada culminará con una sesión de presentación de proyectos ante instituciones financieras de desarrollo, inversores de impacto y organizaciones filantrópicas para explorar acuerdos de financiación y colaboración.
La elección de Bilbao como sede de esta segunda edición responde al reconocimiento internacional del modelo vasco de transformación territorial, basado en una visión estratégica de largo plazo, la colaboración entre instituciones y agentes sociales, y una sólida gobernanza multinivel. Además, Euskadi alberga la Secretaría de la Coalición Local2030 de Naciones Unidas, plataforma que coordina a escala global los esfuerzos para trasladar los Objetivos de Desarrollo Sostenible al ámbito local y territorial. Esta posición ha convertido a Euskadi en un referente internacional en materia de cooperación descentralizada y de impulso a políticas públicas alineadas con la Agenda 2030.
Entre los resultados previstos figuran la identificación de hasta 200 millones de dólares en oportunidades de cofinanciación, el desarrollo de doce soluciones territoriales financiables, la creación de más de treinta alianzas estratégicas internacionales y el fortalecimiento de una arquitectura global de financiación orientada a acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible desde el ámbito local.