Estudiantes de Ingeniería de Loyola, IQS, Deusto y Comillas diseñan una silla autónoma para facilitar los traslados en centros hospitalarios

La Universidad de Deusto ha vencido en la tercera edición del Social Tech Challenge, una competición que combina la pasión por la Ingeniería y la tecnología con el compromiso social.

El equipo de Deusto

22 junio 2026

Bilbao

Estudiantes de Ingeniería de las cuatro universidades jesuitas de España -Loyola, IQS, Deusto y Comillas- han construido unas sillas autónomas capaces de moverse de forma segura por un circuito inspirado en un entorno hospitalario. Los prototipos fueron presentados y evaluados en la III edición del SocialTech Challenge, celebrada en el Centro de Simulación Clínica Avanzada de la Universidad Loyola, en Sevilla.

El equipo de Deusto se ha alzado con el primer premio gracias a su propuesta de silla autónoma, la cual ha obtenido la mayor puntuación en las pruebas dinámicas. El jurado ha valorado especialmente que se trata de un proyecto muy completo y ha destacado su eficiencia, dado que el equipo aprovechó un recurso que ya existe en los hospitales (la silla de ruedas convencional) y le aportó el extra de la funcionalidad mediante una plataforma inteligente que se puede instalar y desinstalar fácilmente.

SocialTech Challenge es una competición anual donde equipos formados por estudiantes de Ingeniería de las cuatro universidades participantes diseñan, construyen y prueban un prototipo de silla autónoma. El objetivo es fomentar la creatividad, la colaboración y la innovación aplicada a retos reales, demostrando cómo la tecnología puede contribuir a mejorar la vida de las personas.

En esta tercera edición, el reto se ha centrado en el ámbito hospitalario. Los equipos han tenido que diseñar soluciones capaces de facilitar los traslados de personas con movilidad reducida en espacios sanitarios, teniendo en cuenta aspectos como la seguridad, la autonomía, la ergonomía, la navegación inteligente y la adaptación a un entorno especialmente sensible.

Los prototipos se han probado en un circuito creado en el Centro de Simulación Clínica Avanzada, que incluye distintos servicios hospitalarios con obstáculos y situaciones que simulan necesidades reales de pacientes y profesionales sanitarios. Más allá de la complejidad técnica, el proyecto ha tenido una finalidad social muy clara: mejorar la accesibilidad y la atención a personas con movilidad reducida.

Para que sea posible la construcción de las sillas, sus pruebas y desarrollo, la iniciativa cuenta con el apoyo de entidades como Fundación Iberdrola, Fundación Sener, UNIJES, Caja de Ingenieros, Diputación de Sevilla, Abero Medic, CitySightseeing Sevilla e IBM.