05 junio 2026
Donostia-San Sebastián
La Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, a través del Instituto de Estudios Vascos (Euskal Gaien Institutua), celebra la presentación en Donostia de la obra Gure klasizismo txikia, el último libro del pensador Joxe Azurmendi. El volumen toma como base una serie de textos inéditos que el autor escribió a finales de la década de los 80 y principios de los 90. En la primavera del año pasado, poco antes de fallecer, Azurmendi entregó este material a los miembros de la fundación Jakin con la intención de renovarlo, un proceso similar al que llevó a cabo previamente con su obra Europa bezain zaharra en 2023. Aunque el propósito inicial era trabajar los textos de manera conjunta y sin prisa, el fallecimiento del autor el pasado 1 de julio llevó a Haritz Azurmendi, miembro de Jakin, a asumir la labor de edición, completando, vinculando y ordenando los capítulos bajo la confianza que el escritor depositó en el equipo. Xabier Eizagirre, también miembro de Jakin, ha calificado el proceso como un trabajo muy disfrutable del que siempre se aprende gracias a la sabiduría, erudición y capacidad de Azurmendi para sugerir ideas y conectar conceptos.
Debido a que el libro se centra en los proyectos y la labor de diversos euskaltzales que estudiaron en la escuela de los jesuitas a principios del siglo XX, los editores se pusieron en contacto con el Instituto de Estudios Vascos de la Universidad de Deusto en busca de una colaboración, obteniendo una respuesta afirmativa inmediata. Xabier Landabidea, miembro del Instituto de Estudios Vascos de la Universidad de Deusto y del consejo editorial de Jakin, ha explicado que recibieron la propuesta con gran agradecimiento, señalando que ha sido un placer y un honor participar en esta obra, a la que define como sumamente interesante, legible y reveladora tanto sobre el pasado como sobre el futuro de aquella época. El trabajo de edición posterior ha sido delicado, ya que, si bien algunos capítulos estaban bastante completos, otros se encontraban en un estado esquemático. No obstante, Haritz Azurmendi ha remarcado que se ha modificado muy poco el contenido para cumplir rigurosamente el trato de respetar al máximo el camino trazado por el autor.
El libro está estructurado en tres apartados principales titulados Euskal klasizismoa belaunaldi artean, Ernazimentua paradigma klasizista gisa y Gure klasizismoaren igaliak. Cada una de estas secciones funciona de manera independiente, pero en su conjunto ofrecen una panorámica que permite situar histórica y culturalmente la escuela clasicista vasca tanto en el País Vasco como en Europa, aportando además en su parte final un grupo de comentarios que sirven como criterios de valoración para el lector. La obra mantiene el estilo característico de Joxe Azurmendi, definido por una perspectiva culta, comparativa, situada y universalista, combinada con capítulos cortos centrados en ideas concretas y un tono irónico que aligera la lectura.
A pesar de que el tema se sitúa a comienzos del siglo XX, la obra posee una gran vigencia y plantea interrogantes de cara al futuro. Durante la edición del texto, se ponía de manifiesto la situación de los proyectos de traducción de los clásicos, una iniciativa que estuvo muy presente en las generaciones de la preguerra y la posguerra. El libro expone que, a diferencia de las lenguas hegemónicas donde los clásicos se traducen en cada generación, en el ámbito vasco esto ocurre de forma intermitente e incompleta. Como conclusión, el volumen subraya que la necesidad de contar con estos textos básicos del pensamiento en euskera sigue vigente hoy en día para poder hacer filosofía en esta lengua, aunque no sea siguiendo directamente criterios clasicistas de corte eurocéntrico o patriarcal. De este modo, Gure klasizismo txikia recupera las preguntas del pasado y se ofrece como un espejo idóneo para reflexionar sobre la actividad cultural contemporánea de quien desee examinarla.