Europa premia como "Success Story" al proyecto SCIREARLY, una investigación liderada por Deusto para frenar el fracaso escolar desde la infancia

Rocío García Carrión, al frente de un consorcio internacional de diez países, ha llevado a las aulas metodologías científicas para proteger al alumnado más vulnerable.

Presentación de las conclusiones de SCIREARLY, el pasado mes de septiembre, en el Parlamento Europeo, en Bruselas

02 junio 2026

Bilbao

La Comisión Europea ha otorgado el reconocimiento de ‘Success Story’ (Historia de éxito) de Horizon Europe al proyecto europeo SCIREARLY (‘Policies And Practices based on Scientific Research for Reducing Underachievement and Early School Leaving in Europe’), una investigación que tiene el objetivo de mejorar el rendimiento académico y reducir el fracaso escolar, aplicando la evidencia científica a las aulas. Este reconocimiento distingue a aquellos proyectos que alcanzan resultados de alta relevancia para la ciudadanía.

De forma paralela, el comité editorial de la European School Education Platform (ESEP) ha seleccionado el proyecto para su inclusión en el ‘Toolkit for school success’ (Herramientas para el éxito escolar), una plataforma paneuropea orientada a docentes y responsables de la clase política que cuenta con el soporte de los canales de comunicación de Erasmus+ y eTwinning. Este respaldo institucional europeo servirá para visibilizar y convertir en norma las metodologías que SCIREARLY ha demostrado que funcionan.

Durante tres años, desde noviembre de 2022 hasta octubre de 2025, en Scirearly se ha trabajado con la meta de mejorar el rendimiento académico y reducir el fracaso escolar en un continente donde más de tres millones de jóvenes abandonan la educación secundaria obligatoria antes de tiempo.

Dirigido por la investigadora Ikerbasque Rocío García Carrión (del equipo eDucaR de Deusto), ha sido la primera vez que la universidad vasca lidera un proyecto educativo de esta magnitud en el marco de Horizon Europe, contando para ello con un presupuesto de cerca de tres millones de euros. García Carrión coordinó un consorcio internacional e interdisciplinar que integró a universidades de diez países (entre ellas Malta, Helsinki, Dublín, Oporto y Newcastle), ministerios, asociaciones de familias y organizaciones como Save the Children Dinamarca.

Frente a las políticas tradicionales que suelen centrarse exclusivamente en la adolescencia, SCIREARLY ha aportado una mirada innovadora al vincular la prevención del fracaso escolar con la educación infantil. La investigación partió de la base de que la desvinculación escolar es el resultado de brechas previas acumuladas desde la niñez, a menudo agravadas por factores como la pobreza, las barreras lingüísticas o la discriminación.

Analizar el éxito para poder replicarlo

Además de teórico, el proyecto ha sido eminentemente práctico. El equipo científico comenzó recopilando cerca de 2.600 cuestionarios de docentes en 18 países. Con estos datos sobre la mesa, se analizaron minuciosamente 20 entornos educativos de éxito en 11 países europeos. Estas escuelas compartían una característica común: atendían a alumnado en contextos de alta vulnerabilidad (bajos recursos económicos, minorías como la comunidad gitana, migrantes y refugiados) pero, a pesar de las barreras estructurales, lograban excelentes resultados académicos.

Al estudiar estos centros, el equipo investigador comprobó que el éxito respondía siempre a los mismos factores: la existencia de altas expectativas por parte del profesorado, el fomento del diálogo participativo en clase, la inclusión de la diversidad cultural y el apoyo emocional.

Uno de los logros más importantes del proyecto fue demostrar que estas prácticas se pueden replicar. SCIREARLY trasladó estas evidencias a otras 16 escuelas de distintos países para comprobar si los métodos funcionaban al ser implantados en diferentes culturas y sistemas educativos. La prueba en las aulas fue un éxito, demostrando el potencial para escalar intervenciones basadas en la ciencia, cuyo alcance vaya más allá de la excepción local.

Las conclusiones definitivas de la investigación se presentaron en una conferencia final en el Parlamento Europeo, en Bruselas, que contó con más de 550 personas expertas, docentes y profesionales de la clase política de 22 nacionalidades, de manera presencial y online. Allí se expusieron también ejemplos de éxito a gran escala, como el caso de Portugal, que logró reducir de forma drástica su tasa de abandono escolar del 28% al 6% en apenas doce años mediante políticas alineadas con estas evidencias.

Como legado práctico, el proyecto ha dejado una Plataforma de Impacto y un banco de recursos gratuitos online para que cualquier colegio de Europa pueda autoevaluarse y aplicar estas herramientas. Entre ellas destaca el enfoque del ‘translenguaje’, una metodología que convierte la diversidad de idiomas en las aulas plurilingües en una ventaja para el aprendizaje en lugar de en una barrera.

La dimensión humana del proyecto se reflejó en el propio Parlamento Europeo con la intervención de una escuela de Santurtzi. Dos de sus docentes y una alumna de 11 años explicaron ante las eurodiputadas y eurodiputados cómo la aplicación de estos entornos inclusivos transformó por completo el día a día y el rendimiento de su aula, demostrando que la ciencia y la investigación social tienen la capacidad real de mejorar las vidas del estudiantado.