Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar tu navegación, adaptarse a tus preferencias y realizar labores analíticas. Al continuar navegando aceptas nuestra Política de Cookies.

Aceptar
05 junio 2020Campus Bilbao

Datos recogidos en un estudio de DEUSTO indican que contaminación es el cuarto factor de riesgo de mortalidad mundial

En el marco del proyecto Air Quality and Health financiado por la European Public Health Alliance, los equipos E-Vida Research (Begoña García Zapirain, Ane Loroño, Cristian Castillo) Deusto Business School Health (Maider Urtaran, Roberto Nuño) y la Oficina de Proyectos Internacionales de Investigación (Sara Ponce) publicaron el estudio sobre el impacto de la contaminación ambiental en la salud humana.

Según el estudio, la contaminación es el cuarto factor de riesgo de mortalidad en todo el mundo, 9 de cada 10 personas respiran habitualmente aire contaminado y se estima que 7 millones de muertes anuales se deben a la mala calidad del aire.

Una de las principales fuentes de contaminación de contaminación es el tráfico. En España, supone un 32% de la emisión de NO2 y el 10% de PM 2,5 y es una de las causas de que muchas ciudades españolas superen a menudo los niveles recomendados para la salud humana de distintos contaminantes y partículas. “En los días en que esto ocurre aumentan los ingresos hospitalarios, las consultas médicas y las atenciones en urgencias, especialmente de los enfermos con patologías respiratorias crónicas” recuerda la Dra. Isabel Urrutia, neumóloga y coordinadora del Área de Medio ambiente de SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica)

Los datos del estudio de DEUSTO han respaldado las conclusiones recientes de la SEPAR sobre la relación entre contaminación y la COVID-19. De acuerdo con SEPAR, la contaminación crónica del aire facilita y contribuye al desarrollo de patologías respiratorias que están vinculadas a las tasas de mortalidad por COVID-19 más altas. Para la Dra. Isabel Urrutia “(...) se parece confirmar que la exposición a corto y medio plazo a contaminantes puede aumentar la incidencia de la infección por COVID-19 y la mortalidad de las neumonías asociadas."