Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar tu navegación, adaptarse a tus preferencias y realizar labores analíticas. Al continuar navegando aceptas nuestra Política de Cookies.

Aceptar
20 abril 2021

Deusto organiza el I Congreso Internacional "La Sociedad Post Covid" junto a la Universidad de Sevilla y la Asociación Científica para la Evaluación y Medición de los Valores Humanos (AEVA)

La Universidad de Deusto, a través de los equipos de Ocio y Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, ha organizado el I Congreso Internacional “La Sociedad Post Covid” junto a la Universidad de Sevilla y la Asociación Científica para la Evaluación y Medición de los Valores Humanos (AEVA). El congreso, en el que se analizarán los efectos psicológicos, éticos y sociales, económicos y laborales, educativos y comunicativos de la pandemia, se celebrará los días 5 y 6 de julio en formato online a través de la plataforma zoom y de forma presencial los días 7 y 8 de julio de 2021 en la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla.

El evento contará con expertos de diversas disciplinas académicas: Comunicación, Psicología, Salud, Derecho, Educación, Económica o Filosófica, pues cada efecto requiere una mirada común y coordinada para entender la sociedad que surgirá tras la pandemia. Es un congreso que no sólo pretende convocar a investigadores universitarios a pensar la sociedad postcovid, sino también a los diversos agentes sociales y administraciones a involucrarse en una reflexión común sobre el modelo de sociedad que dejaremos a nuestras próximas generaciones.

La actual pandemia ha traído consigo enormes cambios en todos los órdenes de nuestra vida. Por un lado, preguntas sobre lo humano: nuestra vulnerabilidad común, conciencia del uso del tiempo o de nuestro modo de relacionarnos con otras personas. Conciencia de la necesidad de la presencialidad insustituible por cualquier otro medio de comunicación. El cuidado de sí mismo como el cuidado de los demás. Proyectos truncados que nos han expuesto a nuestros límites para gestionar momentos difíciles. Una sobre abundancia informativa que ha generado al mismo tiempo cierto estrés colectivos de un enemigo común que nos acecha. Ni en los mejores relatos de ciencia ficción hubiéramos imaginado una realidad como la que nos toca gestionar tras la pandemia.

La pandemia también ha causado un importante estrago en la economía produciendo un efecto dominó sobre el mercado de trabajo, lo que ha traído consigo más precariedad laboral, desempleos y desigualdades sociales. Esta situación ha obligado a adaptarse al entorno virtual y desarrollar otros modelos de negocios. También el sistema educativo se ha resentido, intentado mantener unos contenidos de las materias sin la interacción y la formación humana que ofrece la presencialidad en la escuela o las universidades. Asistimos a una sintomatología difusa de efectos de la pandemia que ha modificado nuestra piel social. Síntomas psicológicos ocasionados por el desempleo, otro sentido del tiempo o convivencias interrumpidas y en otros casos impuestas por motivos del confinamiento. ¿Qué modelo de sociedad surgirá tras la pandemia? ¿Cómo ha afectado a nuestros valores humanos, al sentido de la intimidad, de las relaciones personales? ¿Cómo contribuir desde la escuela y la comunicación a construir una sociedad responsable del cuidado de sí mismo y de los demás?

Pero al mismo tiempo esta pandemia nos ha conectado también con el ineludible respeto a la naturaleza, al modo de entender la vida humana como el resultado de un equilibrio dentro del ecosistema global al que todos pertenecemos.

Por otro lado, en plena experiencia pandémica, estamos viviendo una etapa de desigualdad, aumento de la pobreza, de la tensión social, surgimientos de corrientes antidemocráticas, aumento del populismo y una fuerte erosión de la credibilidad de las élites políticas y del capitalismo occidental. En definitiva: una gran incertidumbre sobre el presente y el futuro.

Y como corolario de esta situación, las medidas dictadas por las autoridades para ponernos a salvo no han sido claras ni precisas, sino vagas y profundamente contradictorias, creándose así la gran confusión comunicativa generalizada que ha desembocado en una fuerte desconfianza, tanto hacia autoridades y políticos, como hacia los expertos y las instituciones. En suma: la amenaza del virus ha puesto a prueba a la humanidad y, en consecuencia, también a sus valores.

Las cuestiones que pueden ser abordadas en este congreso son muy distintas, pero se pretende hacerlo desde una óptica interdisciplinar que permita entender el valor de lo humano.

Más información